lunes, 9 de septiembre de 2013

Paso lentamente el cursor por la pantalla. Cientos de "status" de diferente índole se siguen entre sí, algunos con fotografías, otros con oraciones, alguna que otra noticia, varios con indirectas y quejumbres en general.

Me pongo a pensar en una de mis frases predilectas, cortesía directa de mi esposo: "Todos quieren llamar la atención" y no puedo menos que estar de acuerdo con él. Todos en mayor o menor medida buscamos la aceptación de los demás, de nuestra comunidad, saber que no estamos solos, que hay gente que nos quiere y aprecia y que tenemos un lugar de respeto en nuestro pequeño mundo. Que existimos pues.

Pero hay algo más. Cuando veo en el facebook todo un mundo de ideas y pensamientos disimiles entre sí, cuando observo todas las pequeñas maneras que usamos para llamar la atención, para fijar nuestra postura ante el mundo, me doy cuenta que realmente nuestras formas de pensar no son únicas, los humanos tenemos un patrón, un camino mental establecido.

Debo aclarar que no creo completamente en los estereotipos. Soy mas bien de la idea que todos somos diferentes al pensar en un 90%, pero el 10% que queda es el que damos a conocer al mundo y normalmente esa es la parte que se estereotipa.

Lo que sí es que tiendo a clasificar todo. Y evidentemente el facebook es una herramienta muy útil para clasificar humanos. Aunque sea por diversión. Ya sé que todos somos únicos e ingualables y que nadie es igual que otro, también sé que muchos podemos ser parte de 2 o más clasificaciones o incluso no caber en ninguna, pero -de nuevo- POR DIVERSIÓN, me puse a clasificar a los más prominentes "amigos" que tengo en mi facebook:

Los protectores de animales son inofensivos. Ellos solo te piden que compartas la imagen de cierto perrito perdido, que circules la noticia de las campañas de vacunación, que compres croquetas para los refugios por el amor de Dios. Acepto que les tengo simpatía y pienso que su labor es noble así que no pienso criticarlos más.

Los religiosos caen un poco mal. Sus imágenes se repiten y circulan n mil veces, pues todos queremos quedar bien con Dios, no vaya a ser que piense que me avergüenzo de él si no comparto la virgencita del Chorro. También les gusta postear todas y cada una de sus oraciones, al parecer se toman muy literalmente eso de "Si lo sabe Dios que lo sepa el mundo".

Los quejumbrosos/haters son los mejores. Se quejan de todo y por todo, les gusta criticar personas, situaciones, gustos de colores, calzones, etc. Sin embargo aquí es donde se distinguen 2 tipos de quejumbrosos. Los que la mueven y los que simple y llanamente no. Los que buscas el status del día para curártela un rato y los que tienes ganas de ahorcarlos lentamente cada que ves su estúpida foto con un comentario. Quejarse tiene su gracia. Y hay maneras y maneras.

Los cronistas. Ya fuiste al baño, que bueno. Ya te bajó, aún mejor. ¿Tienes hambre? fíjate que apenas estaba pensando en si no quisieras unos tacos. ¿Andas en el Costeñito? ¡Que bueno, tómale foto a tu plato para poder antojarme!. Lo bueno que en la tarde vas al gym. ¿Saben a lo que me refiero?

Los políticos me caen bien y mal depende de que situación/comentario. Seguramente hay mucha gente apolítica que ya nos tienen escondidos en sus feeds, pero como a mi si me gusta la polaca disfruto enormemente ver ese tipo de status en los que si no estoy de acuerdo puedo criticar y descargar mi furia con fundamentos justificados y si me parece solo le doy like y me pongo a leer comentarios para participar en la polémica.

Los interesantes. No se exactamente como describirlos, supongo que porque yo soy una de ellas (o pretendo serlo). A los interesantes les gusta llamar la atención siendo "únicos" "diferentes" "lejanos". Pretenden no tomar en serio el facebook, no importarles la opinión de nadie más, pero tal parece que se esfuerzan demasiado por ello. Critican las modas, y son los primeros en vestirse con colores fosfo e ir al Iguanas de San Pedro.