viernes, 18 de junio de 2010

escribir

Me he propuesto escribir un libro. Desde que recuerdo me gusta leer, pero mi memoria no me alcanza para recordar cuando comencé a escribir. Tal vez fue después de leer el Señor de los Anillos, que me dije a mi misma: quiero más. Y escribí unas cuatro cuartillas acerca de un mundo llamado Yeretnom (Monterrey al revés), que tenía un bosque impresionante, unas criaturas tipo centauro y un chico joven que en mi imaginación terminaría por reinar el mundo. Después de eso, como todo lo que empiezo en esta vida, desistí. Sin embargo seguí escribiendo algunos cuentos: la historia de una chica llamada Sol, que tenía unos papás hippies y terminaba enamorada del mismísimo ser al que debía su nombre, otra historia sobre una familia y como la hija asesina a todos, logrando burlar a la policía, el cuento de un chico de ojos atigrados y melena leonina que le gustaban los cuadros de Botero, y varios relatos más de los que no termino de acordarme.

Todos los cuentos reflejaban mis gustos, intereses, temores, deseos ocultos y demás idioteces adolescentes cuando te sientes incomprendido y a punto de cambiar el mundo. Siempre quise dedicarme a las letras, pero no sabía por donde empezar. Al finalizar la preparatoria, me di cuenta que probablemente no lograría nada estudiando lo que quería, por lo que decidí estudiar, al menos, una carrera difícil, que muy pocos quisieran estudiar, y que cuando la gente se enterara de lo que hacías levantara las cejas y dijera asombrado, wow, que inteligente eres. Ahora soy química. Química mala, por cierto. Afortunadamente me terminó gustando mucho, sin embargo no quita que no tengo la habilidad ni las ganas para ser una Química buena, hábil, inteligente, como me había propuesto. Terminé siendo nada. Ahora me la paso leyendo historias de Agatha Christie en los tiempos muertos del laboratorio. Así de patética.

Como quiera, me he propuesto escribir un libro. Me he dado cuenta que no soy tan mala, siempre y cuando la historia sea corta, como para terminarla en una media hora de inspiración. Ya tengo algunos cuentos, medianamente decentes. Pienso escribir una veintena más, y empezar a investigar como se entregan a las editoriales. ¿Quién sabe? Si Yordi Rosado escribió un libro, ¿porqué yo no?